Honestamente, me preocupa el estado actual de los juegos de terror y la cultura del "brainrot" en el gaming. Parece que ahora todo se resume en crear un diseño colorido para vender peluches y generar clips de "jump scares" fáciles para streaming. Poppy Playtime y otros títulos similares han establecido una fórmula que prioriza el marketing sobre la atmósfera o mecánicas profundas. ¿Creen que estamos llegando a un punto de saturación donde la viralidad está dictando cómo se desarrollan los juegos, o es simplemente la evolución natural para mantener el interés de las nuevas audiencias?