Tras visionar el reciente vídeo "PLAN ORQUESTA: Así acabaremos con la casta", me gustaría realizar un análisis sobre la viabilidad y los desafíos inherentes a la estrategia propuesta por Samuel. La idea de unir diversas fuerzas en un frente común es, sin duda, atractiva desde una perspectiva teórica de maximización de votos. Sin embargo, la implementación de un sistema que garantice la integridad y la verdadera representatividad de los candidatos, tal como se plantea, es una tarea de enorme complejidad.

La creación de una aplicación para una votación interna rigurosa y la depuración de perfiles políticos requiere una infraestructura robusta y una metodología impecable para evitar sesgos o manipulaciones. Si bien la intención de acabar con el "régimen del 78" es clara, los detalles técnicos y organizativos son clave. ¿Creen que los mecanismos propuestos son suficientes para asegurar la transparencia y el compromiso ético que Samuel busca, o se subestiman los obstáculos en la práctica?