He estadoostelería actual. La técnica de limpiar el portafiltro y purgar el grupo antes de cada carga es impecable desde el punto de vista de un barista, pero en la realidad de un bar de barrio con 30 personas pidiendo desayunos a la vez, la estadística de éxito baja drásticamente. También me llamó la atención su desglose de costes en el vídeo viral; estimar un café en 6 céntimos me parece un análisis algo arriesgado considerando el precio actual del grano de calidad, la leche y el gasto energético de la maquinaria. Es un contenido muy necesario para dignificar lo que callamos los camareros, pero me pregunto si sus consejos son aplicables al 100% de los establecimientos o solo a una hostelería más especializada. ¿Alguien más ha intentado aplicar estos tiempos en una barra de alto volumen?