He estado siguiendo los videos de Ramsey sobre las declaraciones de ciertos psicólogos, y creo que el punto clave que toca es la erosión de la objetividad profesional. Cuando la descripción de un caso o una recomendación terapéutica se filtra a través de una agenda social predeterminada (sea la que sea), perdemos el rigor clínico. Es fundamental, como usuarios de salud mental, exigir que los profesionales se rijan por la evidencia y la ciencia psicológica establecida, no por narrativas del momento. Lo peligroso, como se menciona en los comentarios, es cuando estos criterios ideológicos desplazan los criterios médicos o etológicos probados. ¿Cómo podemos los consumidores identificar mejor esta deriva en el sector? Un punto crucial para la salud de la sociedad.