He estado siguiendo de cerca la evolución del contenido de Marcos y es innegable que la calidad de producción ha dado un salto cualitativo importante en el último año. Sin embargo, lo que me parece más digno de análisis es su persistencia en la defensa de la estética natural y la biomecánica aplicada. A diferencia de otros creadores que recurren al sensacionalismo, Marcos mantiene un rigor técnico notable al desglosar ejercicios como el peso muerto o el press de banca, priorizando la salud articular sobre el ego lifting.

Me gustaría abrir un debate sobre su enfoque actual de la periodización: ¿consideráis que su metodología es la más eficiente para un atleta intermedio-avanzado que busca hipertrofia real sin recurrir a sustancias químicas, o creéis que su volumen de trabajo se ha vuelto demasiado conservador con el tiempo? Desde un punto de vista puramente técnico, sus explicaciones sobre la conexión mente-músculo son de las más coherentes en la comunidad fitness hispana, pero me interesa saber si veis lagunas en sus últimos consejos nutricionales o si, por el contrario, creéis que su mensaje sigue siendo el estándar de oro en cuanto a naturalidad se refiere.