Llevamos años aprendiendo a persuadir, a modular la voz, a hacer pausas dramáticas. Pero, ¿y si te digo que el verdadero poder de la comunicación es el silencio? Fernando, ya es hora de que hagas el curso definitivo: "Disuasión y cómo hacer que tu interlocutor sienta la necesidad visceral de cerrar la boca". Queremos trucos, no para que la gente nos escuche, sino para que se cuestionen su existencia si intentan interrumpirnos. Trucos de manipulación benigna, vamos. El desarrollo personal es aburrido sin un toque de megalomanía.