Este canal es invaluable por forzarnos a cuestionar nuestros cimientos. Tras ver la discusión sobre el libre albedrío, reflexionaba sobre el sesgo de confirmación implícito en la propia selección de temas. Si bien el científico agnóstico introduce dudas, su perspectiva inevitablemente moldea el debate. ¿Creen que sería productivo invitar ocasionalmente a un experto con una base radicalmente distinta (quizás un teólogo sistemático ortodoxo o un filósofo materialista duro) para desestabilizar el equilibrio actual y exponer las debilidades inherentes a la posición 'dudosa'? Me gustaría ver ese choque de paradigmas.