¿Estamos aceptando ya las suscripciones para el equipamiento básico de los coches?
Vimos el último vídeo de Juan Francisco analizando el futuro del coche conectado y me quedé pensando en lo de las suscripciones. ¿De verdad vamos a normalizar pagar una cuota anual por un extra (como los asientos calefactables o el asistente de luces largas) que físicamente YA está instalado en el coche? Yo creo que esto es una tendencia peligrosísima que va totalmente en contra del consumidor y que convierte un bien en un servicio. Lo llaman 'actualización de software', pero me parece pura avaricia empresarial. ¿Qué opináis? ¿Hasta dónde estamos dispuestos a llegar por la comodidad/tecnología antes de decir basta?