He notado que en los últimos tres videos sobre la reforma constitucional, Álvaro ha incrementado significativamente la velocidad de exposición de las premisas. Si bien la calidad y profundidad del contenido se mantienen excepcionales, me pregunto si esta aceleración, combinada con el uso de más gráficos en pantalla, no podría saturar al espectador menos familiarizado con la jerga jurídica. ¿Alguien más ha percibido esta tendencia? Me gustaría saber si es una estrategia consciente para atraer a un público más joven acostumbrado al ritmo rápido, o si simplemente es un ajuste de edición. La efectividad pedagógica es mi principal pregunta aquí, dada la complejidad de los temas que aborda.