Pensando en lo mucho que ha cambiado el VGC desde los tiempos de la Nintendo DS, no puedo evitar sentir cierta nostalgia por la simplicidad táctica de la cuarta o quinta generación. Antes, un buen "lead" o un cambio predicho definían el ritmo de todo el combate sin necesidad de mecánicas externas tan determinantes. Hoy en día, con la Teracristalización, el factor sorpresa es constante y a veces se siente que el juego depende demasiado de un solo turno de transformación. ¿Ustedes creen que el competitivo ha ganado profundidad real con estas mecánicas o extrañan la época donde la estrategia se basaba puramente en los tipos base y la lectura de movimientos clásica? A veces me pregunto si el "power creep" actual acabará por eclipsar la esencia estratégica que nos enganchó hace años