Resulta sumamente interesante observar la técnica comunicativa de Rosa María Palacios en sus entregas diarias. Su enfoque, que a menudo bordea la interrupción constante del invitado para reencauzar la narrativa hacia datos estadísticos o marcos legales, demuestra un rigor periodístico innegable, aunque polarizante. Si analizamos su evolución desde los formatos televisivos tradicionales hasta la libertad que le otorga el formato digital, se nota una mayor audacia al emitir juicios de valor directos. ¿Consideran que su influencia actual en la opinión pública peruana se debe a esta frontalidad o creen que su estilo de "no dejar hablar" podría restarle profundidad a los análisis técnicos de sus invitados?