Considerando la actual normativa de control económico de La Liga, ¿hasta qué punto es viable mantener un modelo deportivo de élite si el Fair Play financiero obliga a una rotación constante de activos para generar plusvalías? Resulta evidente que alcanzar la regla del 1:1 es el objetivo primordial, pero me pregunto si la estructura de la masa salarial actual permite realmente una planificación a largo plazo sin depender de ingresos extraordinarios o la venta de jugadores franquicia. ¿Qué solución técnica consideran más factible para estabilizar el ratio de deuda sin comprometer la competitividad en el mercado europeo?