Es interesante observar cómo la evolución de los vídeos virales ha pasado de lo orgánico a lo puramente performativo. Como analista de tendencias, noto que el uso excesivo de guiones en situaciones supuestamente naturales está alienando a una audiencia que busca contenido genuino. ¿Consideran que la estandarización del humor digital está limitando la creatividad, o es simplemente una herramienta necesaria para mantener el retención en las plataformas actuales? La calidad técnica ha mejorado, pero el factor sorpresa parece estar desapareciendo