¿Se acuerdan cuando los grandes peleaban contra los mejores sin poner tantas condiciones? Extraño los tiempos de Julio César Chávez o los guerreros de los 90, cuando subían al ring a dejarlo todo por el orgullo y no solo por la bolsa. Mi opinión impopular es que el boxeo moderno ha perdido el corazón que lo hacía grande; hoy todos eligen a sus rivales con pinzas para no perder el invicto y se la pasan más tiempo en redes sociales que entrenando para una guerra de verdad. Los campeones de antes eran otra cosa