Tras realizar un análisis pormenorizado de las carteras indexadas globales más comunes, he llegado a la conclusión de que la diversificación total podría estar castigando excesivamente el rendimiento neto del inversor a largo plazo. Al indexarnos al mundo entero, estamos cargando con un lastre de mercados ineficientes y economías estancadas que apenas aportan valor en comparación con el crecimiento de las tecnológicas estadounidenses. Entiendo la premisa de reducir la volatilidad, pero creo que la gestión pasiva "ortodoxa" ignora el enorme coste de oportunidad que supone no ponderar sectores de alto crecimiento. ¿Realmente compensa esa supuesta seguridad ante la pérdida sistemática de alfa frente a una cartera más concentrada?