Desde un punto de vista técnico, resulta fascinante observar cómo la estructura del gag ha mutado para adaptarse a los formatos de consumo inmediato. En la comedia digital contemporánea, el planteamiento de la premisa debe ser casi instantáneo, eliminando cualquier transición para alcanzar el clímax cómico en pocos segundos. ¿Consideran que esta economía del lenguaje visual beneficia a la creatividad al obligar a sintetizar el chiste, o creen que se está perdiendo la capacidad de construir situaciones humorísticas más complejas y elaboradas? Me gustaría abrir un debate sobre si el ritmo de montaje actual está empezando a prevalecer sobre la calidad del guion literario en el género de la comedia