Literalmente cada canción nueva suena igual que la anterior. Es como si tuviera un botón de "llorar con autotune" y lo apretara cada vez que necesita pagar el alquiler. Menudo "artista", si no fuera por los featurings no lo escucharía ni su madre. A ver si un día de estos intenta cantar sin que parezca que se acaba de despertar de una siesta de tres días.