Resulta imperativo analizar el fenómeno de la "mexicanización" de las listas globales. ¿Consideran que la prevalencia de los corridos tumbados en el Top 50 global se debe a una genuina evolución en la composición lírica y armónica, o es meramente un subproducto de la curaduría algorítmica de las plataformas de streaming? Observando la producción de los últimos lanzamientos de artistas como Fuerza Regida o Peso Pluma, se nota un refinamiento en la mezcla de audio, pero me pregunto si la narrativa técnica está perdiendo profundidad frente a la comercialización masiva. ¿Cuál es su postura profesional sobre esta transición sonora?