La ilusión de la elección en los videojuegos narrativos
Es momento de cuestionar si los videojuegos de "toma de decisiones" realmente están evolucionando o si nos hemos estancado en una fórmula complaciente. A menudo se alaba la profundidad de títulos donde la narrativa es el eje central, pero desde una perspectiva técnica y estructural, muchas de estas "decisiones" son ramificaciones cosméticas que no alteran el núcleo del juego. ¿Es válido sacrificar mecánicas complejas por una reflexión filosófica, o estamos permitiendo que el cine invada un espacio que debería priorizar la interacción sistémica? Me parece que el género está perdiendo su identidad al intentar ser más "profundo" de lo que sus mecánicas permiten. ¿Realmente importa la "libertad" si el resultado final está predeterminado por el guion?