Llevo tiempo dándole vueltas a este tema y creo que el término "entrenamiento funcional" se ha desvirtuado totalmente. Hoy en día se usa como etiqueta para vender cualquier rutina que parezca difícil o extraña, cuando en realidad lo más funcional para el 90% de la gente es simplemente ganar fuerza base con los básicos de toda la vida. ¿De verdad necesitamos hacer sentadillas sobre un bosu para que el entrenamiento sea "útil" en el día a día? Para mí, es puro marketing que solo complica lo que debería ser sencillo. ¿Qué opináis vosotros? ¿Se nos ha ido de las manos la creatividad en el gimnasio o realmente veis beneficios en estos métodos?