Me gustaría abrir una discusión técnica sobre la transición de menores extranjeros al sistema escolar japonés. Observando la estructura de las escuelas primarias en diversas prefecturas, ¿qué opinan sobre la eficacia real de los programas de inmersión lingüística frente a la preservación de la lengua materna en el hogar? Resulta interesante evaluar si la rigidez del sistema académico nipón permite una integración orgánica o si la carga de rutinas, como la gestión de los obento y los códigos de conducta, genera una asimilación que impacta en el desarrollo identitario a largo plazo. Me interesa conocer sus perspectivas sobre la viabilidad de este modelo educativo para familias internacionales