Sinceramente, ¿qué tiene de adictivo ver a un montón de gente con el ego inflado encerrada en una casa fingiendo que se quieren o se odian por unos clics? Es como un experimento social pero con menos neuronas. ¿Ustedes creen que las peleas por quién baila mejor o quién se besó con quién son reales, o ya todo el mundo acepta que es un guion para que los que no tenemos vida nos sintamos mejor? O sea, me da risa el drama, pero a veces me pregunto si el coeficiente intelectual del espectador promedio baja un punto por cada "reality" de convivencia de influencers que consume. ¿Cuál es el romance más falso que han visto en este tipo de formatos?