Últimamente he estado pensando mucho en la importancia de las sesiones grabadas en vivo para los artistas, especialmente para los que apenas están despegando. A veces siento que capturan una energía y una autenticidad que un videoclip superproducido o incluso una grabación de estudio no siempre logran. Te permiten ver al músico en su elemento, sin trucos. Pero, ¿hasta qué punto estas sesiones realmente ayudan a un artista a ganar tracción o a conectar con un público más amplio hoy en día, cuando todo es tan efímero? ¿Creen que son más una carta de presentación o una forma de enriquecer el catálogo para los fans existentes? Me interesa saber su perspectiva sobre esto