Estaba pensando en esas historias que antes nos hacían reflexionar sobre el duelo y la resiliencia, como en los clásicos que leíamos de niños. ¿Se acuerdan de cuando una película podía cambiarte la perspectiva de la vida sin necesidad de tanta acción? Me pregunto si hoy en día todavía valoramos ese proceso de introspección y el análisis del alma humana, o si ya solo buscamos finales felices y rápidos. ¿Qué historia reciente les ha hecho sentir que "el corazón sigue vivo aunque esté roto"?