rsión justifica el sacrificio de prospectos de élite por un relevista? Históricamente, la efectividad de un cerrador es extremadamente volátil. Entiendo la urgencia de los equipos contendientes por asegurar el bullpen antes de los playoffs, pero pagar un precio premium por un brazo que quizás solo lance 15 entradas en postemporada parece una decisión basada más en la narrativa que en la eficiencia de datos. ¿Es un cerrador de renombre una garantía real o simplemente una solución cosmética para la gerencia?