Si analizamos las métricas actuales, es evidente que el contenido de humor rápido y parodias visuales domina el mercado hispano. Sin embargo, mi opinión impopular es que este formato está creando una dependencia excesiva en los gestos exagerados y el slapstick, dejando de lado la narrativa de fondo. Estamos viendo una "tiktokización" de la comedia donde la calidad del guion parece secundaria frente a la capacidad de retener al usuario mediante estímulos constantes durante 15 segundos. ¿Creen que este modelo es sostenible para los creadores a largo plazo o acabará por cansar a la audiencia debido a la falta de innovación estructural en los chistes? Me gustaría debatir si la eficiencia algorítmica está canibalizando el arte de la parodia bien construida