Análisis de la eficacia en los refuerzos durante la fase de habituación
Me gustaría plantear un debate técnico sobre los pilares del adiestramiento aplicados a cachorros con alta pulsión. Al trabajar la habituación en entornos urbanos, he observado que muchos profesionales están abandonando el refuerzo puramente mecánico por enfoques más cognitivos. Sin embargo, ¿no creen que la falta de un criterio claro en la entrega del premio está generando perros con baja tolerancia a la frustración? Me interesa conocer su opinión profesional sobre si la tendencia actual de la psicología canina está descuidando la precisión técnica en favor de una gestión emocional que a veces resulta demasiado permisiva