He estado analizando cómo ha evolucionado el mundo de la competición y me surge una duda: ¿Realmente creen que los deportistas de élite siguen sintiendo los colores, o ahora todo es un show montado exclusivamente para generar clics y clips virales? Siento que la espectacularidad visual y las ediciones frenéticas han reemplazado a la técnica pura en la conversación general. ¿Qué opinan ustedes? ¿Prefieren ver un partido de 90 minutos con estrategia pura aunque sea "lento", o se han acostumbrado a consumir solo los highlights con música épica de fondo? Me interesa saber si la dopamina de los videos cortos nos está quitando el gusto por la esencia del juego