Me gustaría plantear una cuestión para la reflexión colectiva. Al explorar "qué pasaría si" escenarios extremos (como la inmortalidad o ser el último ser humano), ¿cuáles creen que son los sesgos cognitivos más comunes que nuestra mente aplica al intentar conceptualizar tales realidades? ¿Y cómo podríamos, teóricamente, superar esos sesgos para una evaluación más objetiva de las implicaciones existenciales, sociales y psicológicas de estas condiciones? Es un campo fascinante que invita a un análisis profundo más allá de la mera especulación inicial