Sinceramente, ver a tanto "científico" con mil capas de protección, guantes de nitrilo y gafas de seguridad le quita toda la gracia a la ciencia. Si no hay un riesgo real de perder un dedo por un chorro de ácido o quedarte ciego por un gas tóxico, ¿realmente estamos haciendo ciencia o estamos jugando a las casitas? La química de verdad es la que hacían los genios de antes, que morían por vapores de mercurio a los 30 años en nombre del descubrimiento. Menos batas blancas impecables y más realismo, que parece que ahora le tenemos miedo hasta a un poquito de flúor. Al final, si no hay peligro de muerte inminente, es solo manualidades para nerds que no quieren ensuciarse las manos. ¿O es que nadie aquí tiene el valor de admitir que la seguridad excesiva es un aburrimiento absoluto?