s carriles interiores. Históricamente, el club ha dependido de individualidades capaces de romper líneas, pero con la configuración actual de la plantilla, se observa una tendencia a saturar el flanco izquierdo, dejando a veces el lado derecho excesivamente aislado. Estadísticamente, esto obliga a los laterales a realizar un despliegue físico que podría pasar factura en el tramo final de las competiciones. ¿Consideran que la solución técnica pasa por fijar una referencia más estática en el área o es preferible mantener la movilidad absoluta para confundir a las defensas cerradas? Me gustaría saber si creen que este modelo, basado en la potencia y la transición rápida, tiene la misma eficacia en torneos de regularidad que en las noches de eliminatoria europea, donde la gestión de los tiempos suele ser más determinante que el volumen de ocasiones generadas